Estimado Alberto:
Hace una semana exacta anunciaste tu candidatura a Presidente. O mejor dicho, Cristina anunció su candidatura a Vicepresidente y de paso la tuya. Evidentemente en tu partido creen que es más importante el Vice que el Presidente, pero bueno. No me meto ahí. Cada partido sabe lo que hace.
Obviamente me causó sorpresa. Y por un momento pensé en lo peor: Que el kirchnerismo atraía a un moderado y que finalmente estaban transformándose en un movimiento nuevo.
Claro que no me olvidé de todas las que hiciste en el pasado. No me olvidé de tu pasado con Alfonsín, Menem, Duhalde, Cavallo, Kirchner, Massa y Randazzo, que demuestran claramente tu coherencia.
No me olvidé de como defendías los primeros casos de corrupción como Skanska o como negabas que Antonini Wilson estuvo en la Rosada (que después se demostró que si pasó). Tampoco me olvidé de tu protegida Romina Picolotti y su malversación de fondos. Y me acordé de cuando defendías las cifras truchas del Indec.
No me olvidé de como manejabas la pauta oficial a tu antojo, discriminando a los medios que no eran afinaes. No me olvidé de la operación que le armaste a Enrique Olivera. No me olvidé tampoco de cuando echaste a Pepe Eliaschev de Radio Nacional. No me olvido de cuando enviaste barras bravas al Hospital Francés a desalojar por la fuerza a trabajadores en huelga.
En resumen, no me olvidé para nada de tu pasado de kirchnerista acérrimo y de tu posición como indudable pieza fundamental del nefasto proceso político que vivimos doce años, por más que después quisiste despegarte diciendo que Cristina era el mal. Pero como te alejaste y siempre te mostrabas más dialoguista pensé que quizás el kirchnerismo cambió y ahora tiene una versión más light.
Pero afortunadamente me equivoqué. Así como días antes de tu anuncio habías amenazado a los jueces con causas de corrupción K, un día después dijiste que tu gobierno iba a rever las sentencias (por cierto ¿cómo puede el Poder Ejecutivo hacer algo así?). Y después lanzaste tu campaña en Calafate, después de pasar por el mausoleo de Kirchner y reunirte con la Gobernadora Alicia K. Linda forma de despegarte. Y así llegado el 25/5 participaste en un acto con tu compañera de fórmula en donde ella habló más que vos, como no podía ser de otra manera.
Y digo que afortunadamente me equivoqué. Esté ella como Presidente o como Vice, estés vos o cualquier otro, el kirchnerismo sigue siendo lo mismo que siempre fue: El atraso, la corrupción, el autoritarismo, la demagogia, el populismo, el engaño al pueblo. Hacer creer a la gente que se empoderan por un Estado que les da todo. Y cimentar tu movimiento en el odio y la venganza. No engañan a nadie, ni vos ni tu compañera. Son la misma lacra que siempre fueron.
Por eso te digo: Nunca cambies. O mejor dicho, nunca cambien. Sigan demostrándonos que gentuza como ustedes no tiene que volver nunca más.

No hay comentarios:
Publicar un comentario