sábado, 25 de mayo de 2019

Carta abierta a Alberto Fernández: ¡Nunca cambies!


Estimado Alberto:

 Hace una semana exacta anunciaste tu candidatura a Presidente. O mejor dicho, Cristina anunció su candidatura a Vicepresidente y de paso la tuya. Evidentemente en tu partido creen que es más importante el Vice que el Presidente, pero bueno. No me meto ahí. Cada partido sabe lo que hace.

 Obviamente me causó sorpresa. Y por un momento pensé en lo peor: Que el kirchnerismo atraía a un moderado y que finalmente estaban transformándose en un movimiento nuevo.

 Claro que no me olvidé de todas las que hiciste en el pasado. No me olvidé de tu pasado con Alfonsín, Menem, Duhalde, Cavallo, Kirchner, Massa y Randazzo, que demuestran claramente tu coherencia.
 No me olvidé de como defendías los primeros casos de corrupción como Skanska o como negabas que Antonini Wilson estuvo en la Rosada (que después se demostró que si pasó). Tampoco me olvidé de tu protegida Romina Picolotti y su malversación de fondos. Y me acordé de cuando defendías las cifras truchas del Indec.
 No me olvidé de como manejabas la pauta oficial a tu antojo, discriminando a los medios que no eran afinaes. No me olvidé de la operación que le armaste a Enrique Olivera. No me olvidé tampoco de cuando echaste a Pepe Eliaschev de Radio Nacional. No me olvido de cuando enviaste barras bravas al Hospital Francés a desalojar por la fuerza a trabajadores en huelga.

 En resumen, no me olvidé para nada de tu pasado de kirchnerista acérrimo y de tu posición como indudable pieza fundamental del nefasto proceso político que vivimos doce años, por más que después quisiste despegarte diciendo que Cristina era el mal. Pero como te alejaste y siempre te mostrabas más dialoguista pensé que quizás el kirchnerismo cambió y ahora tiene una versión más light.

 Pero afortunadamente me equivoqué. Así como días antes de tu anuncio habías amenazado a los jueces con causas de corrupción K, un día después dijiste que tu gobierno iba a rever las sentencias (por cierto ¿cómo puede el Poder Ejecutivo hacer algo así?). Y después lanzaste tu campaña en Calafate, después de pasar por el mausoleo de Kirchner y reunirte con la Gobernadora Alicia K. Linda forma de despegarte. Y así llegado el 25/5 participaste en un acto con tu compañera de fórmula en donde ella habló más que vos, como no podía ser de otra manera.

 Y digo que afortunadamente me equivoqué. Esté ella como Presidente o como Vice, estés vos o cualquier otro, el kirchnerismo sigue siendo lo mismo que siempre fue: El atraso, la corrupción, el autoritarismo, la demagogia, el populismo, el engaño al pueblo. Hacer creer a la gente que se empoderan por un Estado que les da todo. Y cimentar tu movimiento en el odio y la venganza. No engañan a nadie, ni vos ni tu compañera. Son la misma lacra que siempre fueron.

 Por eso te digo: Nunca cambies. O mejor dicho, nunca cambien. Sigan demostrándonos que gentuza como ustedes no tiene que volver nunca más.

sábado, 11 de mayo de 2019

Carta abierta a Cristina: Gracias por hacernos acordar


Senadora Cristina Fernández de Kirchner:

 Hola Cristina. No te voté nunca ni tengo pensado votarte. Y estoy completamente en las antípodas de lo que tu gobierna representa, tanto en lo ideológico como en el momento de considerarlo un buen gobierno. Lo considero el peor desde el 83 hasta la fecha. El kirchnerismo me parece lo peor que le pasó al país en mucho tiempo.
 Aún así, no soy macrista y tengo muchas críticas para este Gobierno. Pero dada la coyuntura elegí apoyarlo moderadamente y votarlo este año. Todo lo que sirva para tu nefasto modelo no vuelva nunca más.

 Sin embargo, no te escribo para criticarte. Al contrario, te escribo para agradecerte. En las últimas semanas vos y tu gente nos recordaron lo nocivo que es el kirchnerismo para el país.

 D'Elía diciendo que cuando vuelvan no van a tener piedad no va a tener piedad con los jueces. Mempo Giardinelli diciendo que no tiene que haber Poder Judicial y que tiene que ser un "sistema judicial" dependiente del Gobierno. Zaffaroni diciendo que tiene que haber una nueva Constitución. Y vos, dándoles la razón por omisión.

 En enero, mientras todo el mundo civilizado se solidarizaba con Juan Guaidó y la Asamblea Nacional de Venezuela y esperaba que la tiranía de Maduro se termine, el bloque de Diputados del FPV-PJ emitió un comunicado solidarizándose con el régimen, considerando la acción de la Asamblea como "golpista" y llamando al diálogo pacífico (como si pudiera haber diálogo pacífico con una dictadura que encarcela y tortura opositores y arrolla manifestantes con tanquetas). De nuevo, no los contradeciste ni dijiste lo contrario.

 Pero sin duda, que obra maestra fue tu libro Sinceramente. Un compendio de tus delirios de grandeza y una confesión involuntaria en la que admitís que aumentaste el déficit fiscal el último año de tu gobierno para beneficiar a tu candidato presidencial (igual no sirvió). No proponés nada para el país, pero si decís que no entregaste los atributos a Macri porque no querías que se interprete como un acto de "rendición". Un libro repulsivo en donde te mostrás como lo que sos, sinceramente.

 Y si faltaba algo, convertiste a la Feria del Libro de un evento cultural con prestigio internacional en una tribuna en la que tus militantes lanzaron sus cantos llenos de odio y agredieron a una periodista.
 En aquel acto decidiste reivindicar a José Ber Gelbard. El Ministro de Economía de los gobiernos peronistas de los 70 que proponía mercado interno, pactos sociales y acuerdos de precios. ¿Cómo terminó su plan? Desabastecimiento, hiperinflación y crisis. Tiempo después, eso derivó en el Rodrigazo. Gracias por mostrarnos cómo es tu modelo económico.
 Otro acto imperdonable: Horas antes fue baleado un Diputado Nacional, provocándole graves heridas y matando a su asesor. Y no dijiste nada en el acto. Ni un minuto de silencio ni enviar condolencias. Todo era una fiesta. Eso te define. Aunque quisiste mostrarte moderada no cambió nada y nadie te cree.

 Por eso estimada Cristina, gracias, muchas gracias. Gracias por recordarnos lo que tu movimiento es para el país: Atraso, resentimiento y una vuelta al pasado. Gracias por mostrarle a los indecisos tu verdadera faceta.
 Gracias por recordarnos que este Gobierno, a pesar de sus groseros errores, sigue siendo lo menos peor. Ojalá de acá a algunos años puedan surgir opciones alternativas decentes. Pero para eso es un requisito indispensable que tu miserable y horrenda ideología desaparezca.

 Y sos vos y tus propios kirchneristas quienes cada día que pasa ayudan a que no vuelvan nunca más. Así que, simplemente, GRACIAS, NUNCA CAMBIES.